Miércoles 5 De Agosto De 2026
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Análisis: El grave problema del desfinanciamiento de la Defensa Nacional

Análisis: El grave problema del desfinanciamiento de la Defensa Nacional

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Por: Richard J Kouyoumdjian Inglis***, vicepresidente ejecutivo de AthenaLab

En su cuenta pública del viernes 31 de julio de 2026 el Ministro de Defensa Nacional cuando hablo del tema financiamiento de las inversiones en capacidades estratégicas de la Defensa Nacional, indicó:

“En este punto, debo decir, que el actual sistema de financiamiento del sector Defensa, consistente en fondos plurianuales y un fondo de reserva estratégica, implementado hace pocos años, no ha funcionado de la manera esperada, por lo que no nos cerramos a la idea de explorar otras alternativas que garanticen un flujo constante de recursos, suficiente y garantizado, para el sector.

En este corto período, y por decisión del Gobierno de turno, hubo años en que los fondos plurianuales fueron eliminados o incluso definidos para luego ser retirados, mientras el fondo de reserva estratégico, de unos US$ 1.000 millones, nunca ha sido completado y permanece con el 0,1% de lo que decreta la Ley.

Como señalamos, la Defensa Nacional no se puede improvisar y debemos buscar nuevas fórmulas, un sistema que funcione y garantice los proyectos de adquisiciones o gastos que aprobemos en el futuro.”

Causó sorpresa lo que dijo el ministro ya que debido a la reserva con que se manejan estos temas, cifras como estas no son muy públicas, incluso algunos piensan que no fue prudente hacerlo. Soy de los cuales creen que fue adecuado que lo dijera objeto crear conciencia del problema, y soy de los cuales no fueron sorprendidos por sus declaraciones ya que hace rato había ruido en esta materia y poca claridad de parte de su manejo por parte del gobierno de Boric, el que recibió las cuentas en orden y con todo pagado, pero que no pudo hacer funcionar correctamente el nuevo mecanismo de financiamiento dispuesto en la ley 21174 .

Hay muchos de que añoran el regreso de la ley del cobre, pero desconocen u olvidan que esa tampoco funcionaba en muy buena forma ni tampoco proveía todo lo que se necesitaba. ¿Se imaginan hoy en día aportes de Codelco considerando su preocupante situación?

El financiamiento de la Defensa Nacional siempre ha sido un tema complejo porque a los gobiernos les cuesta invertir en esta materia a no ser que sientan la espada de Damocles encima de ellos como fueron las inversiones realizadas en equipamiento producto de la crisis del Islote Snipe, las casi guerras del 76 con el Perú o la del 78 con Argentina, o por los límites marítimos con el Perú en Piñera 1.

Entre gasto social que trae votos y gasto en defensa está claro por cual se inclinan los políticos. Es la vieja y falsa dicotomía de cañones vs mantequilla. En este gobierno lo que no está relacionado al crecimiento económico o la seguridad pública no tiene alta prioridad y no van a disminuir gastos en aspectos sociales con el fin de financiar las capacidades estratégicas de la Defensa Nacional. Para que entendamos los órdenes de magnitud y la poca importancia, en el presupuesto corriente, que no incluye las inversiones en capacidades estratégicas, 66% del presupuesto del gobierno va a lo que es social, recibiendo la Defensa menos del 2,5% a pesar de tener más requerimientos y misiones asignadas por los gobiernos en seguridad publica y de resguardo de fronteras.

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Ministro de Defensa, Fernando Barros, en reciente visita al Regimiento N10
Pudeto en Punta Arenas. (Foto: Mindef)

 

La gracia de tener un mecanismo en que se aseguraba un piso anual cercano a los US$500 millones ayudaba a planificar las inversiones a realizar, pero no resolvía todo el problema que tenemos si es que la cuestión fuera renovar o mantener las capacidades que adquirimos a comienzos en los primeros años de este milenio. Su problema principal es que dejaba el manejo de los fondos en manos de Hacienda y no de Defensa, y por ende pudiendo ser usados para otros fines. Lo que este mecanismo generaba eran derechos nocionales y no una caja cierta que manejara el departamento de finanzas del ministerio.

Claramente generar las capacidades en materias conjuntas o en proyectos relacionados con la dimensión digital y ciber, mas lo que necesita el Ejército, Armada y FACH superan por largo lo que el anterior mecanismo o el actual eran capaces de generar, por lo que igual teníamos que enfrentar la incómoda cuestión entre la defensa que necesitamos o tener la que podemos pagar. En el pasado siempre fue lo segundo, sólo que recibíamos ayuda o suplementos de los Estados Unidos a través del Pacto de Ayuda Mutua (PAM) o del Reino Unido por ayudas entregadas a ellos en los 80. Cuando eso ya no existe y hay que pagar, es que enfrentamos la dura realidad. Ya no existe la posibilidad de irnos como dicen en buen chileno, “a la cochiguagua”, con otros pagando por nuestra defensa, algo que nunca fue gratis porque esas ayudas no eran a cambio de nada.

Es muy posible que los lectores no expertos en temas de defensa nacional no capten la importancia del tema en cuestión, pero tener un mecanismo de financiamiento de capacidades estratégicas que no funciona o un estado que no tiene fondos o no es una prioridad para quienes lo dirigen por tener otras urgencias es a lo menos preocupante.

Así como estamos parados después de la noticia, olvídense de tener un Ejército que tiene brigadas acorazadas con equivalentes a un Leopard 2, o una marina con 8 fragatas y 4 submarinos, o una FACH con más de 50 aeronaves de combate de generaciones entre 4, 4.5 y 5.

Chile ha gozado de una larga paz que le ha permitido desarrollarse porque ha podido tener entre otras cosas, fuerzas armadas profesionales y bien equipadas. Si no resolvemos prontamente el tema del financiamiento, las actuales capacidades van a estar completamente perdidas de aquí al 2040. Todavía tenemos un Ejército, una Armada y una Fuerza Aérea equipadas adecuadamente, pero tienen fecha de expiración. Antes del 2030 debemos tener nuestro problema de financiamiento resuelto si no queremos terminar como las Fuerzas Armadas Argentinas bajo los gobiernos Peronistas recientes.

Algunos me podrán decir que soy un alaraco, pero lo indicado el viernes pasado es a lo menos inquietante. En la realidad geopolítica actual no tener capacidades estratégicas no es una opción.

 

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Richard J Kouyoumdjian I., VicePdte ejecutivo AthenaLab